Irremediable sensación de echarlo todo a perder, de escupir cosas ininteligibles (porque ya eran así desde adentro y la boca no tiene la culpa), y adornar con lágrimas invisibles (aunque ácidas) el rostro de quien más amamos.
Mostrando entradas con la etiqueta Situaciones.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Situaciones.. Mostrar todas las entradas
miércoles
viernes
Beginning at 22/06, let's call this days the "you-deserve-it" days.
Knowing that all will be better; not knowing when or how, or even why.
Temas:
Decisiones.,
Ella.,
Otherside.,
Situaciones.
sábado
Como esas veces que uno va por la calle (o por la vereda) y escucha a la gente opinar, quejarse, gritar; y se siente raro, y una vocecita adentro retumba gimiendo:
CÁLLENSEN
porque uno viene bien viendo el sol brillar (o la lluvia caer), y oír el chillido de individuos que, a pesar de los años, no han aprendido a vivir, realmente afecta para mal la propia capacidad de disfrutar.
Y, qué ironía, tantos otros individuos que uno quiere que nunca, nunca callen...
CÁLLENSEN
porque uno viene bien viendo el sol brillar (o la lluvia caer), y oír el chillido de individuos que, a pesar de los años, no han aprendido a vivir, realmente afecta para mal la propia capacidad de disfrutar.
Y, qué ironía, tantos otros individuos que uno quiere que nunca, nunca callen...
Temas:
La atención me llama.,
Situaciones.
martes
Se miraron.
Era un odio mutuo, simple y puro. Ambos sabían que el otro estaba haciendo mal.
Querían gritarse, dejar en evidencia el error ajeno.
El más pequeño, aunque débil, estaba dispuesto a pelear; su enemigo rugía silenciosamente, ostentando su corpulencia.
Pero extrañamente, se vieron reflejados en los ojos del otro. Se vieron a sí mismos, vieron el error que estaban cometiendo.
Supieron que no tenían fundamentos para odiar al prójimo cuando ellos mismos estaban en falta.
Sin embargo, no dejaron de odiarse.
Ambos continuaron su camino, ahora también odiándose a sí mismos por no tener la razón.
Era un odio mutuo, simple y puro. Ambos sabían que el otro estaba haciendo mal.
Querían gritarse, dejar en evidencia el error ajeno.
El más pequeño, aunque débil, estaba dispuesto a pelear; su enemigo rugía silenciosamente, ostentando su corpulencia.
Pero extrañamente, se vieron reflejados en los ojos del otro. Se vieron a sí mismos, vieron el error que estaban cometiendo.
Supieron que no tenían fundamentos para odiar al prójimo cuando ellos mismos estaban en falta.
Sin embargo, no dejaron de odiarse.
Ambos continuaron su camino, ahora también odiándose a sí mismos por no tener la razón.
miércoles
DormirSoñarDespertarBostezarPensarCaminarDesayunarEsperarCaminarPartirPensarPedalearEscucharCantarMirarEstudiarTemerCaminarAlmorzarPensarConversarSuspirarCaminarEstudiarSufrirFestejarDespedirPedalearMirarEscucharCantarPensarAmarPensarReirLlegarCaminarMerendarSaborearPensarExtrañarCaminarRelajarConversarConsolarDiscutirJugarCaminarDescansarPensarHacerEsperarLimpiarCenarCaminarMirarEstudiarOdiarPensarExtrañarBostezarPrepararCaminarPensarSuspirarDormirRoncar.
martes
viernes
Uno habla y las palabras le rebotan, escurren, vuelven hacia uno y lo golpean con fuerza;
la ira se acumula y las palabras son cada vez más violentas, las miradas más filosas, los silencios más cortos y más tensos, uno ya no sabe si lo está diciendo o lo está pensando, o lo está gritando, y lo que está pasando se diluye en la corriente de los recuerdos, pasa a ser parte del pasado, sigue doliendo pero en un costado íntimo y privado, donde es más difícil que vuelva a doler, pero es imposible que se pueda curar.
la ira se acumula y las palabras son cada vez más violentas, las miradas más filosas, los silencios más cortos y más tensos, uno ya no sabe si lo está diciendo o lo está pensando, o lo está gritando, y lo que está pasando se diluye en la corriente de los recuerdos, pasa a ser parte del pasado, sigue doliendo pero en un costado íntimo y privado, donde es más difícil que vuelva a doler, pero es imposible que se pueda curar.
sábado
Y qué hago si la puerta está cerrada,
si no hay cerradura, hago lo de siempre ( la rutina ),
memorizo esa puerta que no voy a abrir jamás y busco otra,
una más fácil de abrir, una que no existe, una que jamás voy a abrir,
porque tengo miedo, porque la memoria no suele traicionar,
( es una vez y todo de vuelta )
porque las cicatrices dejan de doler en algún momento y el corazón es demasiado terco
para dar un paso al costado.
si no hay cerradura, hago lo de siempre ( la rutina ),
memorizo esa puerta que no voy a abrir jamás y busco otra,
una más fácil de abrir, una que no existe, una que jamás voy a abrir,
porque tengo miedo, porque la memoria no suele traicionar,
( es una vez y todo de vuelta )
porque las cicatrices dejan de doler en algún momento y el corazón es demasiado terco
para dar un paso al costado.
jueves
Nada podía prepararlo para lo que venía.
- Hola, ¿está Mabel?
Una provocación. Una señal.
Brotando como gárgaras de odio, frases que se amontonan; posibles frases, posibles respuestas.
Contuvo la risa, la pena, la vergüenza.
Mantuvo la calma.
Hasta que se decidió, sin levantar sospechas.
-No, equivocado.
Como si lo hubiese lamido el mismísimo placer.
-¡Ah!, perdón.
Esa voz. El sonido del tubo al colgar hizo eco en sus oídos, burlándose.
Y volvió a la cotidianeidad, con la horrible sensación de que se había perdido de algo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)